Sobrevivir (y hasta triunfar) en San Valentín


Sí, se acerca la fecha adorada y temida, un nuevo San Valentín en el que tendréis que volver a sorprender a vuestra pareja. Porque la cosa cada vez se pone más difícil, ¿verdad? Siempre queda la opción de las flores y los bombones, pero seamos sinceros: eso es ya el mínimo que cabe esperar, y no nos podemos arriesgar a que piensen de nosotros que somos gente sin imaginación.
Porque la cosa se está poniendo bien complicada ¿Recordáis aquel momento en el que fuisteis todos henchidos de orgullo a regalarle a vuestra pareja unas maravillosas rosas, y descubristeis que era alérgica? Para evitarlo, siempre tenéis la opción de las joyas, algo que es una garantía, pero todo depende del presupuesto disponible. Si sois de los afortunados que no tienen problemas en este sentido, pues nada, sólo tenéis que daros un paseo por sitios como éste y elegir. Pero si (como nos tememos que será más probable) hay que maximizar nuestros recursos, una buena opción es la artesanía, con propuestas bellas y originales más al alcance de nuestros bolsillos. Ésta es sólo una de las posibilidades, pero seguro que cerca de vuestra casa tenéis propuestas de gente cercana a vosotros.
Pero si de lo que se trata es de dejar con la boca abierta a vuestra pareja, estáis de suerte: ya no hace falta complicarse tanto la vida como hacía el pobre Ewan McGregor en esta inolvidable secuencia de “Big Fish”:

Por ejemplo, podemos demostrar no sólo nuestro amor, sino nuestras habilidades manuales, fabricando nosotros mismos una “linda” (en esto, como en todo, los gustos van por barrios) figura con globos.
O a lo mejor queremos demostrar nuestro amor con el recurso a la poesía, algo que desde Cyrano de Bergerac siempre ha dado resultado. Pero si no estáis tocados por la bendición de las musas, no os preocupéis: en páginas como ésta os hacen versos por encargo. La versión internauta del narigudo más famoso de la literatura, vamos. Y si seguimos con los libros, siempre queda volver a la opción de los candados de Federico Moccia: ahora que parece que las autoridades han decidido acabar con la costumbre creada por sus libros, en su página web, al menos, podemos colocar uno virtual. Algo es algo.
Pero hay más ¿No dicen que el divertirse juntos es una de las cosas esenciales para la felicidad de la pareja? Pues, ¿por qué no regalar risas? Y si son sanas, mejor: aquí podéis regalar, literalmente, cosquillas. Si lo que vuestra pareja os pide, literalmente, es que les bajéis una estrella del cielo, aquí podéis ponerle su nombre a una de ellas, que luego podréis buscar juntos en el firmamento. Además, aquí podéis contratar una manera de estar más cerca del astro y de gritar a los cuatro vientos vuestro amor. O si lo vuestro son las grandes historias de película, aquí tenéis una propuesta para un hotel de cine donde, además, podéis ver largometrajes y cortos especialmente dedicados al amor.
Y si no, no os compliquéis: podéis volver a la misma barra de Lizarran donde os conocisteis, pedir de nuevo los pinchos que compartisteis y contemplar, arrobados, como vuestros palillos se buscan sobre el plato, antes de brindar con un buen gin tonic. Y es que el amor, no lo dudéis, acecha en todas partes.